
Fue sin querer,
sin esperarlo,
casi sin desearlo.
Y apareció tu joven piel,
y un beso calido inundo mi alma
Y caricias ,y pasión .
Un disfrute sin medida,sin pensar,
solo gozar.
Piel con piel y adios ,
Fugaz como una ola,
fue hermoso ,pero se fue…
Gracias y hasta siempre.
Quizás porque las cosas hermosas son así, fugaces pero intensas, no?
ResponderEliminarUn beso, Juan Antonio!!
Juan... Sin querer?... Ay yayayyyy!!!: "El cazador cazado"... Azme caso, que ellas son más listas que nosotros... jeje
ResponderEliminarYa, ya... te salió así el poema... :)
Gran Abrazo.
¡Hermosa vivencia!
ResponderEliminarBellos versos.
Un abrazo y gracias por tu presencia en mi tierra de letras
Las cosas que menos se esperan son las que más se disfrutan, y además, si vienen acompañando el presente y dejando huella, ese "siempre" se hace eterno.
ResponderEliminar¡Qué bello!
Un beso grande, Juan Antonio.
El tren de la vida pasa, se disfruta, se sufre y marcha...
ResponderEliminarSaludos
Siempre te quedará el maravilloso recuerdo.
ResponderEliminarY además un poema.
Saludos.
De puntillas me cuelo en tu espacio y como me encantan los poemas, seguiré visitándolo.
ResponderEliminarSaludos